Acerca del final de Gantz

Querido Oku:

Te cuento que cuando Gantz terminó, mi mente se llenó de tantas emociones que fue imposible describirlas. Ahora, a la vuelta de algunos años, solo quiero que revivamos juntos algunos momentos y contarte porqué el tuyo es uno de esos mangas que nunca voy a olvidar.

La primera parte

Confieso que te perdí la fe, no una, sino millones de veces. Creo que es bastante obvio que durante la primera etapa vos tampoco sabías lo que estabas haciendo. Teníamos a Kato, a Kurono y a Nishi (que este ya merece su propio apartado más adelante). Tenías que poner unos tipos peleando con trajes extravagantes, dosis innecesarias de sexo y muertes dolorosas. El asunto es que eso no era suficiente, eso nos llenaba por un tiempo, pero necesitábamos algo más.
Tuvimos al alien cebolla y al cantante Tanaka, junto a un equipo de gente que se fue sin pena ni gloria. Fue doloroso perderlos a todos, especialmente a Kato. Pero tenías que dejar a Kei Kurono solo. Comenzar de nuevo, convertirlo en hombre. Básicamente fue un borrón y cuenta nueva. Nunca entendí porque el animé llega hasta acá. Es aquí donde comienza la verdadera historia de Gantz, siendo lo demás un simple entremés sin mucha trama.

Comienza Gantz
Quiero decirte que Izumi siempre fue mi favorito. Sé que era un loco psicópata, pero tenía su estilo. Además, él fue el detonante del verdadero Gantz. A partir de acá empezamos a movernos. Tuvimos la espada, tuvimos la motocicleta (te robaron el diseño en la última de Men in Black, por si no te diste cuenta) y lo más importante: tuvimos un equipo.

Les diste identidad, sueños y deseos. Nos mostraste al Kei Kurono que terminamos amando: el tipo duro capaz de tener a su mando a todo un equipo y dar su vida. Para no perder aquello de los desnudos y los trajes ceñidos, metiste a Reika, algo de poderes psíquicos, un conflicto por el poder, ver a Kurono amar y perder el amor. Esa saga me mantuvo en éxtasis todo el tiempo. Esto era lo que estábamos esperando de vos y nos lo diste.

Los 100 puntos
Nos diste esperanza y nuestra fe fue recompensada. Nos enseñaste que en medio de tantas cosas horribles existía gente buena, capaz de sacrificarse por los demás. Vimos a Reika dar sus puntos para salvar a Tae, vimos al viejo salvar a Kato, vimos a Kei salir libre de Gantz.
Pero, Oku, a vos no te gusta la felicidad. Nos estabas subiendo a los cielos, para dejarnos caer desde lo más alto. Y casi me rompo las palmas de las manos con las uñas mientras sentía el sufrimiento hasta que lo hiciste: mataste al único Kurono que habíamos amado. Nunca regresaría con tanta fuerza.

Gantz 3

Segunda fase

Todas las vueltas que dimos hasta este momento, para que por fin nos dejaras tener un asomo de lo que en realidad era Gantz. Habrá quién nunca se lo preguntó hasta este momento, pero era la verdadera razón por la que yo leía: para saber.

Disminuyeron las luchas por algún tiempo, pero aumentaron las explicaciones (entiendo que lo del periodista era necesario, pero de verdad que era un tipo aburrido). En esta parte del manga, el estilo se modificó bastante, se hizo difícil perdonarte esos capítulos eternos en los que solo veíamos naves sobrevolar sobre edificios, destrucción y caras de nuestros ya amados personajes haciendo nada. De verdad, Oku, fue difícil de pasar.

Pero si queríamos saber qué era Gantz, teníamos que aguantarnos y lo hicimos (al menos algunos). Desde acá estableciste que los aliens eran tu tema. Una tecnología de este calibre tenía que venir de otro mundo y, dadas las circunstancias, era pelear o morir.

Gantz 2

Esta parte nos tocó fibras sensibles y perdimos a personajes que habíamos llegado a amar: Reika se sacrifica por amor, Sakurai se vuelve loco. A pesar de esto, es una de las sagas más aburridas de Gantz. Aunque el dilema de los dos Kuronos y qué pasaría con ellos resultaba interesante, lo cierto es que nunca llegamos al nivel de las batallas anteriores. En este momento, merece mención especial Nishi que nunca sirvió para otra cosa que no fuera crear expectativas falsas y camuflarse (jamás entendí para qué lo revivieron, él tampoco sabía la gran cosa).

Y, en medio de todo este caos, caemos a la razón por la cual te escribo esta carta: la explicación de qué era Gantz. Solo quería decirte gracias, decirte que con eso le diste sentido a todo. Cuando comprendemos que esos enemigos siempre fueron simples inmigrantes buscando un lugar para protegerse, todo se puede ver según una nueva luz. Acá entendemos que el sufrimiento no se veía solo del lado que nos mostrabas, sino también del otro. Con esto, hiciste que Gantz no fuera solo un manga de peleas, violencia y sexo; era algo más, lo convertiste en una muestra de que el racismo y el odio siempre se van a volver en nuestra contra. Así como podemos destruir y juzgar, podemos ser juzgados y destruidos. Por eso, al menos de mi parte, te lo perdono todo.

Con lo de las deidades nos confundiste a todos, aunque fue interesante ver el toque filosófico en un manga que nunca se había tratado de eso. Una buena pelea, recuperar al Kei violento, unión con Kato. Traernos a nuestros dos héroes de vuelta. No fue la gran cosa, ambos lo sabemos, pero nos habías dado tantas cosas buenas antes que ya no quedaba mucho más que clichés.
¿Qué te puedo decir? Para vos seguro Gantz es pasado y, en gran parte, tenés razón. La nueva historia que estás escribiendo (Inuyashiki, para los que hasta ahora se enteran), se mezcla con Gantz sin perder su propia esencia. Tiene mucho de vos, como siempre, y por eso la estoy siguiendo. Gracias por las alegrías y los sufrimientos. Gracias por la lección. En serio, no eran necesarias tantas escenas de sexo.

Con cariño,
Lu

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