Twin Peaks 3×13: confesiones

La treceava parte de esta loquera que Lynch se tomó 25 años para preparar nos dejó una serie de nuevas conexiones pero, sobre todo, una sorpresiva cantidad de intrigas sobre las cuales especular que, si resultan como parecen, podrían cambiar toda nuestra perspectiva de lo que está ocurriendo. Advertencia tradicional: ¡se vienen spoilers!

Tras una semana sin verlo más que jugar baseball con Sunny-Jim, vimos a Dougie formando parte de la comitiva de los Mitchum, la cual llegó a la compañía de seguros a celebrar su reciente cobro. Como se ha vuelto usual, todo le sale a Dougie, quien no solo consiguió seguir con vida y amistarse con los gángsters, sino que obtuvo un nuevo carro y un set de juegos para su hijo. Todo esto tiene muy contenta a Janey-E, quien no podría pedir más logros de su marido. La verdad es que temo por lo que pueda pasar con la familia Jones cuando Cooper vuelva a la normalidad o sufra cualquier otro destino, pues tanto Janey como Sunny se han encariñado mucho con quien creen que es Dougie.

Los Mitchum fueron a agradecerle a Bushnell con todo y Dougie

Por otro lado, Anthony trató de envenenar a Dougie por orden de Todd y nada menos que el pie de cereza evitó el desastre. Esta manera de dar relevancia a características identitarias chistosas de Cooper es realmente delicioso, pues no solo lo hemos visto acudir a donde lo llaman siguiendo una taza de café, sino que ahora un trozo de pie le salvó la vida. Es como tener a Cooper de vuelta aunque aún no haya vuelto, lo que hace la espera un poco más llevadera. Puntos extra por el cabezazo contra la puerta de vidrio. La carcajada en ese momento fue por completo inevitable. Con respecto a la confesión de Anthony, fue interesante confirmar que lo que Dougie “descubrió” trabajando fue precisamente que aquel estaba trabajando para Duncan Todd.

En cuanto a Cooper-malo, tuvimos una muy buena secuencia de escenas con él. Más allá de que resultara incomprensible e irregular el que un grupo de rudos adultos se organizaran siguiendo a un tipo que les ganó a todos en pulsos, fue agradable ver a Cooper-malo vencer tan arrolladoramente a Renzo, así como obligar a Ray a confesar. Y vaya confesión: Phillip Jeffries, quien por su aparente contacto con Cooper-malo parecía haberse pasado de bando, fue quien lo mandó a matar. Incluso le había dado a Ray el anillo que parece enviar de vuelta a la Logia Negra a quien se lo pone. De hecho, el cadáver de Ray, así como el anillo, terminaron ahí.

Renzo y Cooper-malo se echan un pulso por el liderato de un extraño grupo

Pudimos confirmar también que la información que tanto buscaba Cooper-malo eran las coordenadas que Hastings averiguó. Por lo visto, todo confluirá en ese misterioso lugar de Twin Peaks, que Diane ubicó la semana pasada y a donde también se dirigen Bobby, Frank y Hawk.

Hablando de Bobby, fue realmente desconcertantes que, al encontrarse con Ed y Norma en el RR, afirmara que el hallazgo del mensaje de su padre ocurrió “hoy”. Habiendo pasado varios episodios, en los cuales se han visto varias mañanas y noches, uno supondría que el tiempo ha pasado. Sin embargo, Lynch podría estar jugando con nuestra percepción del tiempo y no solo haber prolongado un día narrativo, sino haber intercalado momentos de modo no lineal. En realidad, dos situaciones más apuntaron en esa dirección:

  • Becky llamó a su madre Shelly y le contó que Steven no ha vuelto a casa desde hace dos días. Sin embargo, ya la vimos disparando varias veces en la puerta del apartamento de la amante de su esposo. Es difícil pensar que, tras explotar de esa manera, la joven estuviera aún esperando a Steven.
  • En el episodio anterior, lo único que vimos de Dougie fue una escena en que jugó  (o intentó jugar) béisbol con Sunny-Jim. No obstante, en este episodio lo vimos llegar con los Mitchum, de quienes no parecía haberse separado. Asumiendo la linealidad, ¿cuándo fue a jugar con su hijo?

Richard Horne parece formar parte del grupo de Montana

Lo que esto podría significar es difícil de entrever, pero definitivamente está pasando algo con el tiempo de la serie. En una de mis primeras reseñas apunté que los sucesos en la caja de cristal de Nueva York podrían haberse presentado en desorden. ¿Qué tal si algo más se ha mostrado de forma no lineal?, ¿qué tal si TODO se ha mostrado así? Por supuesto, muchas situaciones han sido claramente resultado de otras, pero podría haber superposición de líneas temporales o algo por el estilo. Habrá que esperar para comprobarlo.

Audrey retornó en este episodio para una escena que podría considerarse aún más extraña que la anterior. Por ahí me encontré la teoría de que Audrey sigue en coma tras todos estos años. Aunque no me inclino muy a favor de esa propuesta. Definitivamente parece haber algo extraño con ella, no solo por su situación, indeterminable en el tiempo y el espacio, sino por sus líneas: “siento que estoy en otro lado y fuera otra persona”, “no estoy segura de quién soy, pero no soy yo”, “es como un bosque encantado aquí”, etc. Además, tras estar dispuesta a ir al Roadhouse en el episodio anterior, ahora se mostró insegura con respecto a su ubicación y se alteró mucho cuando Charlie le habló de “terminar su historia”. La verdad es que todo el asunto parece muy sospechoso y no sería raro que Audrey nos tuviera guardada alguna sorpresa.

El pie de cereza le salvó la vida a Dougie

En cuanto al menudo de esta semana:

  • Los asesinos enviados por Cooper-malo tuvieron una conversación sobre los mormones.
  • Nadine y el Dr. Jacoby por fin se encontraron e intercambiaron saludos efusivos.
  • Los detectives descubrieron que las huellas de Dougie son las mismas que las de Cooper-malo y un agente del FBI perdido hace 25 años… pero desestimaron el resultado por ser imposible. ¿Cómo culparlos?
  • Ed parece aún sentir mucho por Norma, quien mantiene una relación con su publicista.
  • Sarah Palmer vio una pelea de boxeo en televisión… o al menos una parte de ella, pues alguna clase de desperfecto hacía que la misma escena se repitiera una y otra vez.
  • James se presentó en el bar tocando “Just you and I”… acompañado por dos muchachas de cabello oscuro: hermoso.
  • Una muchacha (que creo recordar de una escena anterior en el bar) lloró durante la interpretación.

Y bien, ese fue el episodio de esta semana. Sin mayores revelaciones, aunque sí con muy buenos momentos y situaciones promisorias, será hasta la próxima semana cuando veamos qué nos depara la parte 14. Hasta entonces.

Juan Pablo Morales

Juan Pablo Morales

Filólogo y profesor de literatura. Bajista, cinéfilo y videojugador. Padawan de escritor y coleccionista indisciplinado.

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